jueves, abril 11, 2019

3 recetas sencillas para disfrutar de los espárragos verdes


El espárrago, ofrece todas sus bondades gastronómicas y nutricionales
  Imagen- Stephanie Albert
·         Por EROSKI CONSUMER - Ligeros, sabrosos, ricos en fibra, potasio, vitamina A y ácido fólicolos espárragos trigueros estrenan en marzo su temporada. A partir de este mes, los encontraremos con frecuencia en el mercado, a buen precio y con todas sus cualidades de color, textura y sabor. Este tiempo es el mejor para prepararlos salteados a la plancha, tan solo con un poco de aceite de oliva y sal, para realzar su protagonismo, aunque también podemos emplearlos en otras recetas muy prácticas y deliciosas, como las que mostramos a continuación.

1. Espárragos al horno, ¡gratinados!

La parte que puede parecer laboriosa en esta receta es la salsa bechamel, en realidad es muy fácil de hacer. Si da pereza hacerla casera, podemos comprarla hecha, aunque existen trucos para que quede una bechamel perfecta y sin grumos, y no lleva mucho tiempo. Si la hacemos, necesitaremos los siguientes ingredientes: medio litro de leche de vaca desnatada, 20 g de mantequilla y 20 g de harina. Además, para esta receta necesitamos: 500 g de espárragos verdes frescos, un diente de ajo, 30 ml de aceite de oliva y 40 g de queso parmesano.
Imagen: molka
Hacemos primero la salsa bechamel. Derretimos la mantequilla en un cazo pequeño, cuando esté bien caliente, agregamos la harina y revolvemos constantemente hasta obtener una mezcla sin grumos. Añadimos poco a poco la leche caliente sin dejar de revolver. Salpimentamos al gusto y, cuando la salsa esté espesa, retiramos del fuego.
Ahora, los espárragos. Ponemos el horno a calentar a 250 ºC. Mientras, calentamos también una cucharada de aceite de oliva en una plancha o sartén. Añadimos el ajo picado y salteamos los espárragos frescos hasta que se dore su superficie. Deben quedar medio cocinados, con el interior al dente. Después, colocamos los espárragos salteados ordenados en una fuente de horno, cuidado de no quemarnos. Vertemos encima la salsa bechamel y agregamos el queso parmesano rallado. Introducimos la bandeja en el horno, previamente calentado. En cuanto esté dorada la superficie, sacamos los espárragos del horno y servimos calientes.

2. Revuelto de espárragos, con huevo y pimentón

Receta sana y fácil de hacer. Perfil nutricional muy interesante, es ligera (idónea para la cena). Necesitamos: 250 g de espárragos trigueros, tres huevos, una cebolleta fresca, dos dientes de ajo, 15 ml de aceite de oliva, unos tallos de cebollino, pimentón y una pizca de sal.
Limpiamos los espárragos, les quitamos la parte inferior (la más leñosa) y troceamos el resto en bastoncillos de tamaño similar (de unos tres centímetros de largo, más o menos). Hervimos agua con sal en un cazo y sumergimos los bastoncillos durante un minuto, justo para que los espárragos pierdan su dureza. Una vez blanqueados en el agua hirviendo, los escurrimos bien y los echamos en una sartén caliente con aceite de oliva. Agregamos los dientes de ajo y la cebolleta (todo bien picadito), subimos el fuego y salteamos todo el conjunto. Mientras, batimos tres huevos en un bol y, cuando las verduras estén rehogadas, añadimos los huevos revolviendo hasta que cuajen. Servimos el plato caliente, recién cuajado, procurando que la mezcla nos quede melosa, con un poco de pimentón y de cebollino recién cortado por encima.

3. Crema de espárrago y calabacín

Las cremas de verduras no son solo platos de invierno. En cualquier época podemos disfrutar de este tipo de recetas, saludables, calentitas y ligeras. Si en otros momentos del año empleamos hortalizas de temporada, como las calabazas, podemos utilizar ingredientes como el espárrago y el calabacín.
Para esta crema, necesitamos: un kilo de calabacín, 200 g de espárragos trigueros, 250 g de patata, 100 g de cebolla, dos dientes de ajo, 15 ml de aceite de oliva, medio litro de agua (más o menos) y una pizca de sal.
Primero, lavamos, pelamos y cortamos todas las verduras. Cortamos el calabacín en rodajas, las patatas en trozos pequeños y la parte verde de los espárragos en bastoncitos, separando las puntas para usarlas como guarnición. También picamos la cebolla y los dientes de ajo. Después, calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela, salteamos la cebolla y los dientes de ajo. Cuando comiencen a coger color, agregamos el calabacín, las patatas y los espárragos verdes.
Rehogamos las verduras y vertemos agua, justo hasta cubrir las verduras. Dejamos cocinar durante 50 minutos, probamos el punto de sal y trituramos hasta conseguir una fina crema. Salteamos las puntitas de los espárragos con unas gotas de aceite de oliva y una pizca de sal en una sartén muy caliente y las servimos junto a la crema, como acompañamiento.

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