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Greenpeace enfrentó a buque ucraniano en defensa de ballenas y pingüinos

Por un Santuario en el Océano Antártico 
  Activistas de Greenpeace  se enfrentaron al buque ucraniano, More Sodruzhestva, en protesta a la pesca intensiva de krill en la Antártida.  Escalaron la nave para desplegar el mensaje: Protege la Antártida y encadenaron al ancla una cápsula de supervivencia donde permanecieron dentro en resistencia pacífica para evitar que pesquen en una zona propuesta como santuario marino.  

Según la organización ambientalista, la pesca intensiva del krill en la Antártida le arrebata el alimento a las especies de la zona, como ballenas y pingüinos.  Mientras los activistas estén dentro de la cápsula encadenada, el buque ucraniano no podrá pescar.

Mauricio Ceballos, vocero de Greenpeace por un santuario en la Antártida, dijo “Nuestros activistas están dispuestos a hacer resistencia sobre las aguas congeladas de la Antártida para frenar  la explotación de una de las áreas más puras del planeta. Los barcos que pescan krill no deben estar pescando en zonas donde la fauna busca su alimento. Tampoco deben pescar en aguas propuestas como santuarios marinos.”

La protesta se efectuó durante la expedición del barco Greenpeace Arctic Sunrise donde se encontraron frente al buque de arrastre y realizaron la protesta durante un trasbordo de carga al frigorífico cerca del extremo norte de la Península Antártica.  Es en esta área donde se pesca la mayor parte de la captura anual total del krill y donde se alimentan ballenas, pingüinos y gran vida silvestre.

Barcos de pesca de krill en la Antártida - Barcos de pesca de krill
en las cercanías de Trinity Island. Greenpeace está realizando
investigaciones científicas y documentando la fauna única de la
Antártida, para fortalecer la propuesta de crear la mayor área
protegida del planeta, un Santuario del Océano Antártico. -
© Daniel Beltrá / Greenpeace

A través de esta acción, Greenpeace hace un llamado a la industria pesquera de krill para que asuma su responsabilidad de salvaguardar las aguas y la vida silvestre de la Antártida y deje de pescar en zonas propuestas como santuarios marinos. (1)

Asimismo, la organización ambientalista está pidiendo colaboración internacional entre los gobiernos de los países que integran la Comisión del Océano Antártico (CCRVMA) para la creación de un santuario en este océano de más de 1,8 millones de km2, que se convertirá en el área protegida más grande del mundo.

Nota:

El Krill, el tesoro de la Antártida
Un crustáceo de no más de 5 centímetros es el principal sustento de la red alimentaria del Océano Antártico. El cambio climático y el crecimiento de la explotación pesquera de empresas de Chile, Noruega, China, Corea del Sur y Ucrania amenazan al krill y ponen en peligro a la Antártida.


El informe de Greenpeace expone los riesgos ambientales de la industria pesquera sobre la Antártida y cómo en los últimos cinco años la pesca intensiva del krill se acerca más a las costas, poniendo en peligro a todas las especies de la zona.

“La explotación pesquera le arrebata a las especies de la Antártida, como pingüinos y ballenas, su principal fuente de alimento y pone en riesgo a la biodiversidad del lugar, ya que pueden ocurrir encallamientos, derrames de petróleo e incendios.” señaló Mauricio Ceballos, miembro de la campaña por la Antártida de Greenpeace.

Top Manta: una marca y una victoria en la lucha de los vendedores ambulantes de Barcelona

Elisa Marvena

La segunda semana de marzo ha sido especialmente trágica para los vendedores ambulantes de España tras la muerte por paro cardiaco de Mame Mbaye, de origen senegalés, tras huir corriendo de la policía.

Miembros del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona. Foto de: Playground Do (Usada con permiso)
Este hecho contrasta, sin embargo, con dos acontecimientos esperanzadores: la participación masiva en las concentraciones en solidaridad con Mbaye y el éxito de una campaña de crowdfunding para financiar un proyecto que busca mejorar las condiciones de vida del colectivo en Barcelona: su propia marca comercial, Top Manta.


El proyecto ha sido puesto en marcha por el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona, una asociación formada por migrantes venidos de varios países de África que han encontrado en la venta callejera una forma de subsistencia a causa del impedimento administrativo para trabajar bajo las exigencia de la ley.
Bajo el lema “Sobrevivir no es delito”, el Sindicato  se creó en 2015 como “una forma de apoyarnos entre nosotros ante la dureza del día a día vendiendo en la calle, y como una forma de defendernos ante el racismo institucional, [la] persecución y la criminalización”.
A la creación del Sindicato y de la marca Top Manta le precede más de una década de lucha, auto-organización y construcción de redes de solidaridad.

“Somos individuos creativos con ideas y ambición, como tú.”

La idea de crear Top Manta ya fue anunciada por el colectivo en 2017, junto con un video promocional lanzado por Playground Do que ya ha alcanzado más de 1 millón de visitas. En él, Aziz Faye, portavoz del Sindicato y sastre de profesión, explica cómo tras ocho años sin empleo, descubrió la dignidad de este trabajo de vendedor ambulante a pesar del acoso policial, la discriminación de la gente y un salario que apenas alcanza los 200 euros al mes.
¿Cómo lo hacen? De acuerdo con Faye, en el video: “porque tenemos muchas ideas y tenemos muchas riquezas”.


En el video, Faye reflexiona sobre la repentina atención mediática y cómo contrasta con la intensa invisibilización y el rechazo que caracterizan las imágenes que se expanden sobre ellos:

Dos fotógrafos se disputan una impactante imagen sin saber que ambos la captaron casi al unísono

Imagen ilustrativa – Pixabay- ThuyHaBich
Con cámaras y lentes diferentes, con una diferencia de milisegundos y sin saber uno del otro, captaron en dos idénticas versiones la fuerza de una tormenta sobre la costa de New Castle, EE.UU.

El fotógrafo Ron Risman quiso aprovechar una gran tormenta en New Castle, New Hampshire (EE.UU.), para hacer una toma espectacular del lugar, y la "madre naturaleza no decepcionó", cuenta en un relato publicado en el portal PetaPixel.
Con su cámara Canon 5D Mark IV y un lente Sigma 150-600mm logró obtener una excelente imagen de las olas rompiendo contra un faro.
 La imagen la subió a sus redes sociales y una estación local de televisión la tomó y la replicó en su cuenta en Facebook. Comenzaron a llegar mensajes y "me gusta", prueba de que a muchos les impactó la imagen.

Sin embargo —relata Risman— hubo un mensaje que le llamó la atención. Alguien escribió que "la imagen la había robado a otro fotógrafo", específicamente a Eric Gendron. Después de responder a ese comentario para hacerle saber a quien lo envió que la imagen era suya y que contaba con pruebas de archivo, buscó entre las publicaciones de su colega y se llevó la gran sorpresa: ambos habían hecho exactamente la misma toma.



A la mañana siguiente, Gendron despertó y tenía una avalancha de mensajes de Risman. Respondió a su colega y conversaron sobre lo sucedido.
"Después de una discusión con Ron, hemos determinado que ambas tomas fueron captadas literalmente a pocos milisegundos una de otra", dijo Gendron en su publicación. Conclusión a la que llegaron después de analizar detalladamente las imágenes.

Lo que hace más interesante el asunto, aparte de no haber sido planeado, "es que ambos estábamos usando diferentes cuerpos de cámara, diferentes lentes y diferentes longitudes focales", señala Gendron, quien usó una Canon 60D.
Los fotografos descubrieron, además, que al disparar sus cámaras se encontraban a solo 28 metros de distancia el uno del otro.

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