Interdicción de embarcaciones ecuatorianas en el Pacífico oriental por militares de EE.UU.U.S. Marine Corps Forces, South
EE.UU. en coordinación con Ecuador ha bombardeado ocho embarcaciones acusadas, sin pruebas, de colaborar con organizaciones narcoterroristas, desde finales de agosto. En esas acciones militares, decenas de tripulantes han sido detenidos ilegalmente, por lo que la Justicia ecuatoriana los ha liberado argumentando que ha habido violación constitucional.
Los medios ecuatorianos publicaron que, el pasado 5 de septiembre, un juez penal ordenó la liberación inmediata de 28 pescadores ecuatorianos que habían sido apresados en aguas internacionales tras los bombardeos dirigidos por el Comando Sur de EE.UU. en el Pacífico oriental y acordados con el Gobierno del país suramericano.
La Justicia revisó las circunstancias en las que fueron aprehendidos los tripulantes de los barcos OM2 y Conquista 2 y determinó que se violó la Constitución y los requisitos legales que contemplan las detenciones. Al encontrar estas irregularidades, se decidió que fueran puestos en libertad inmediatamente.
Visita del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, a Ecuador, donde fue condecorado por el presidente Daniel Noboa.X / Marco Rubio
Previamente, el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Ecuador introdujo ante un juzgado un recurso de habeas corpus instructivo, que protege a los ciudadanos de detenciones arbitrarias, refiere El Comercio.
En este contexto, la Justicia ecuatoriana también le ordenó al Ministerio de Exteriores que le exija explicaciones a EE.UU. por un operativo conjunto contra un barco pesquero en aguas del Pacífico que dejó a ocho pescadores desaparecidos.
Una sospecha basta para ser 'objetivo militar'
Desde enero este año hasta el 7 de septiembre, el CDH contabiliza 181 pescadores ecuatorianos "atacados por militares estadounidenses en complicidad con el Gobierno ecuatoriano", según un comunicado de su página web.
Según denuncian, en los bombardeos a embarcaciones ha habido "abordaje violento" de los tripulantes, además de "privación ilegal de la libertad, desaparición forzada temporal y tortura". En el escrito además aseguran que estas zonas atacadas son rutas marítimas habituales para la pesca.
"La sospecha de una actividad ilícita no convierte a una persona en objetivo militar ni habilita la desaparición, la tortura, los tratos crueles o la destrucción automática de sus medios de trabajo", advierte la organización de defensa de derechos humanos.
Ante estas irregularidades, la organización recuerda que "la cooperación militar con EE.UU. no libera al Ecuador de sus obligaciones constitucionales e internacionales".
Del mismo modo, el CDH apunta que, aunque el Estado ecuatoriano "ha reconocido que estas operaciones se sostienen en investigaciones conjuntas e información de inteligencia", hasta el momento "no existe ningún proceso judicial o investigativo formal que sostengan dichas acusaciones".
Según advierte el Comité, de demostrarse que estos ataques contra embarcaciones son parte de "una política o práctica generalizada o sistemática" contra civiles, "podrían configurarse crímenes de lesa humanidad".
El primer bombardeo conjunto
El primer bombardeo, realizado el pasado 28 de agosto, fue ordenado por el jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan, según una interacción en las redes. En la publicación dijo que la intercepción de una embarcación en el Pacífico oriental se hizo en coordinación y colaboración entre el Gobierno de Ecuador y la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental (JTF-WHEM).
On Aug. 28, at the direction of #SOUTHCOM Commander Gen. Francis L. Donovan, and in coordination and collaboration with the Government of Ecuador, Joint Task Force Western Hemisphere (JTF-WHEM) successfully interdicted a vessel operating as a floating refueling station in support… pic.twitter.com/ZEj735JRmP
— U.S. Southern Command (@Southcom) August 29, 2026
Conforme a su versión, esta embarcación, "previamente identificada y objetivo de sanciones del Departamento del Tesoro (…) operaba en apoyo a la organización narcoterrorista violenta Los Choneros", sancionada por el Departamento del Tesoro en 2024.
En ese primer ataque en conjunto con Ecuador, Donovan aseguró que "los individuos retirados de la embarcación fueron escoltados de manera segura a Ecuador".
A pesar de que no se esgrimieron pruebas, el jefe del Comando Sur aseveró en esa oportunidad que este primer bombardeo acordado con el país suramericano era "un ejemplo contundente del poder de la Coalición Contra Cárteles de las Américas".
"Trabajando juntos con nuestros socios ecuatorianos, nuestra coalición asestó un golpe decisivo a una operación narcoterrorista responsable de mover cantidades significativas de drogas a través de la región".
Desde ese primer ataque, le han sucedido siete más, siendo el último reportado por el Comando Sur el pasado 16 de septiembre. En la publicación, el organismo del Departamento de Defensa de EE.UU., ratificó que este tipo de operativos se realizan junto a sus "socios ecuatorianos" para perseguir "incansablemente a los narcoterroristas que socavan la seguridad hemisférica y dejan muerte y sufrimiento a su paso".
On Sept. 16, under the direction of #SOUTHCOM, Joint Task Force Western Hemisphere (JTF-WHEM) forces successfully interdicted a floating refueling station supporting illicit at-sea drug trafficking operations in the Eastern Pacific.
— U.S. Southern Command (@Southcom) September 17, 2026
Intelligence confirmed the vessel's… pic.twitter.com/qL9ia7Ccyc
- La semana pasada, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, estuvo en Ecuador en medio de los bombardeos ordenados por Comando Sur estadounidense contra lanchas en el Pacífico. En esa oportunidad, catalogó de "cruzada" los bombardeos que realiza su país en esa zona oceánica con anuencia de los países de la región.- En marzo de este año, el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, asistió a la Cumbre de Escudo de las Américas, organizada por Trump. El mandatario suramericano ha calificado esta alianza militar regional como "positiva".- El tema de los bombardeos de los supuestos objetivos narcoterroristas en la región no es un tema reciente. Hace un año, EE.UU. desplegó un contingente militar en las costas del Caribe, cercanas a Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.



