Tanto la intervención provocadora de la fuerza publica como algunos manifestantes vestidos de negro con los rostros cubiertos, generan situaciones que llevan al enfrentamiento y a los destrozos.Getty Images
Las protestas y los desórdenes
Más de medio millón de personas salieron a manifestarse masivamente y en su mayoría de forma pacífica contra el elevado costo de vida y el deterioro de los servicios públicos, especialmente la educación, donde tuvieron origen las primeras protestas el mes pasado. Sin embargo, la jornada se tornó extremadamente violenta tras la irrupción de la policía y de grupos de vándalos encapuchados vestidos de negro.
Saldo de los disturbios:
- Se calcula que alrededor de 1.500 comercios y tiendas fueron saqueados y destruidos.
- Cerca de 1.000 agentes de policía resultaron heridos, siete de ellos de gravedad.
La fuerza pública respondió con gases lacrimógenos, cañones de agua y el uso de porras.
Respuestas políticas e institucionales
Las críticas por la falta de previsión policial recayeron sobre el ministro Nuñez, cuestionado por opositores, sindicatos y ciudadanos en redes sociales. La presidenta de la Cámara Baja, Yaël Braun-Pivet, anunció la intención de abrir una investigación parlamentaria para esclarecer los hechos.
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| Emmanuel Macron - Getty Images |
La líder sindical de la CGT, Sophie Binet, recriminó al presidente no atender las verdaderas causas del malestar social: la crisis del costo de vida y la degradación de los servicios públicos.
Crisis de gobernabilidad y contexto electoral
En este clima de incertidumbre, Macron es percibido por un sector amplio de la ciudadanía como un mandatario saliente. El primer ministro Lecornu ha asumido la gestión directa de la crisis, solicitando a los prefectos la aplicación de toques de queda parciales y localizados para resguardar los establecimientos comerciales.
La situación se ve agravada por distintos factores clave:
Contienda presidencial: A seis meses de las elecciones, figuras políticas clave como Marine Le Pen (derecha nacionalista) y Jean-Luc Mélenchon (izquierda anticapitalista) compiten por el protagonismo, culpándose mutuamente con el gobierno mientras la ciudadanía percibe que se utiliza la crisis como arma electoral.
Parálisis legislativa: El Parlamento francés se encuentra bloqueado por la división entre tres bloques políticos rivales.
Presión económica: El Estado enfrenta graves problemas financieros con tensiones por la deuda pública, encontrándose en el dilema de aplicar recortes sociales o arriesgarse a encender aún más el descontento en las calles.
Perspectivas a corto plazo
Las autoridades confían en una tregua temporal de dos semanas debido al inicio de las vacaciones escolares a mitad de trimestre. No obstante, la calma será breve: para el próximo 5 de noviembre diversos sindicatos, acompañados por el movimiento de los "chalecos amarillos", ya han convocado a nuevas manifestaciones masivas a nivel nacional.


