sábado, mayo 25, 2019

¿Cuánto endulza cada edulcorante en comparación con el azúcar?

Mientras que algunos, como el xilitol, tienen un poder endulzante muy similar al azúcar, otros son miles de veces más potentes. Pero, cuidado: las cantidades máximas recomendadas también varían
El consumo excesivo de azúcar que, junto a otras causas, ha disparado los índices de sobrepeso y obesidad, responde a una razón evolutiva. "Desde el punto de vista neurológico lo interpretamos como que estamos tomando energía. Por eso, la especie humana ha desarrollado el dulce como un elemento básico en nuestro gusto", explica Ángel Gil, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada.
Esa característica, que nos sirvió para sobrevivir cuando gastábamos muchas más calorías que ahora, se ha vuelto en nuestra contra. En muchos países, las cifras de consumo de azúcar superan la ingesta recomendada.
¿Y los edulcorantes? Su capacidad para endulzar los alimentos resulta, en la mayoría de los casos, cientos e incluso miles de veces superior a la del azúcar. Lo vemos a continuación.

Edulcorantes, no solo en casa y no solo en lo que comes

Muchos de los productos que echamos al carro de la compra contienen edulcorantes. La industria los emplea no solo como sustitutivos del azúcar, sino también para dar textura a algunos alimentos, como salsas y bollería, o proporcionar sensación de frescor a productos de higiene personal, como los colutorios o la pasta dental. Todos están autorizados como aditivos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Imagen: CONSUMER EROSKI

La estevia, entre la moda y el mito

Imagen: HeikeRau
Lo que compramos en los supermercados como estevia es tan natural como otros edulcorantes. La marca comercial procede de una planta que se usaba desde hace siglos en América para endulzar, "pero lo que consumimos son glucósidos de esteviol, los componentes que generan el dulzor en este vegetal y que se obtienen en un proceso industrial", aclara Ángel Gil. De hecho, la planta no está autorizada como edulcorante en Europa porque puede bajar la tensión arterial.
En cambio, sí se pueden adquirir las hojas en herbolarios para tomar en infusiones. El riesgo de consumirla de esta manera radica en su concentración: no se puede conocer con exactitud qué cantidad de componentes tiene la planta concreta y, por tanto, su efecto es imprevisible. Se recomienda que antes de tomarla en infusión se consulte con el médico y, en ningún caso, la prueben las personas con la tensión baja. Los glucósidos de esteviol no tienen efecto curativo sobre la diabetes, como se pregona en algunas webs, aunque las personas con esta enfermedad pueden emplearlos en sustitución del azúcar, igual que la sacarina o el ciclamato. Hablamos de un edulcorante eficaz, pero no tiene nada de milagroso.

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