
actualidad.rt - Luís Carlos Valois, el juez que negoció con los presos de la prisión Anísio Jobim, ha confesado al diario 'Folha de São Paulo', que lo que vio dentro de la cárcel era lo más horrible que había visto en su vida. En el motín perdieron la vida 56 presos, lo que lo convierte en el más sangriento desde la matanza de la cárcel de Carandiru, en São Paulo en 1992, en la que murieron 111 personas.

Según el relato del propio juez, fueron los propios presos quienes retiraron los cuerpos del patio donde se realizaron las ejecuciones. Los colocaron en la entrada de la cárcel y volvieron a sus respectivas celdas, tal como informa el citado diario brasileño.
La mayor y más horrible masacre
"Infelizmente estamos delante de la mayor y más horrible masacre" ocurrida en el sistema penitenciario del país, según expresaron miembros de la Orden de los Abogados de Brasil (OAB), que también participaron en las negociaciones para terminar con el sangriento motín, a la cadena brasileña 'Globo'. La OAB también señaló que varios de los presos fueron quemados y mutilados en sus celdas.
El motín ha sido el resultado de enfrentamientos entre mafias brasileñas del narcotráfico, y se originó cuando varios miembros de la facción de la Familia do Norte, aliada del muy temido Comando Vermelho de Rio de Janeiro, atacaron a un grupo de presos pertenecientes al llamado Primer Comando de la Capital, asentado en Sao Paulo.